Abierto el retablo, aparece un gran relieve con figuras de gran tamaño, en su mayor parte concebidas en bulto redondo pero siempre para un punto de vista frontal. El conjunto se dispone sobre un fondo concebido arquitectónicamente con ventanas apuntadas de tracería gótica y vidrieras. Los tres magos muestran expresivo realismo, con detalles fisonómicos propios de las diversas edades y etnias.