A consecuencia del tratado de Saint-Germain-en-Laye, firmado el 10 de septiembre de 1919, Austria cedió el antiguo reino de Bohemia, con los Sudetes y sus tres millones de alemanes, Moravia, y la Silesia austriaca, con parte de Teschen y su poblacion polaca, al nuevo estado checoslovaco que Tomáš Masaryk había proclamado el 28 de octubre de 1918 en Praga. (Rosario de la Torre del Río, 1986: 27)