Mosaico del siglo II que representa el rapto de Europa por Zeus, metamorfoseado en toro: Aureolada de un manto flotante, Europa cabalga a lomos de la bestia sobre la superficie marina. El mar aparece mediante un conjunto de trazos horizontales y oblicuos, en verde y azul celeste, y su ribera, una franja de tierra en primer término, salpicada de flores. (Antonio Blanco Freijeiro, 1978: 28)