Tan fabulosa fue la cifra del rescate de Hashim al Aziz supuesta la pobreza del reino de Oviedo, en el cual ni siquiera se acuñaba numerario, que quinientos de los cien mictales, legados a su muerte por Alfonso III al apóstol Santiago, en 910, fueron retenidos por su sucesor García, contradiciendo la voluntad paterna y enfrentando la posible cólera del santo. (Claudio Sánchez Albornoz, 1975: 275)